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MIGUEL SOTO ARTISTA DE LA FICCIÓN

08/03/18 — POR

El valor sentimental de los objetos, las historias que cada uno teje en torno a éstos y los efectos que tienen sus traslados a nuevos territorios, son algunos de los temas que dan vida a la exposición «Semiprecioso», que abre la temporada 2018 de la Galería Patricia Ready. En ella, este joven escultor elabora una reflexión que nace de su biografía y de su experiencia como nieto de inmigrantes.

Por Evelyn Erlij.

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Dicen que las piedras semipreciosas esconden poderes. Hay quienes creen, por ejemplo, que la ágata cornalina aumenta la concentración y “alberga la capacidad de reciclar la experiencia de vidas pasadas”. El popular lapislázuli, tan apreciado en estas latitudes, es para algunos “un elemento constructor, creador y procreador de éste y de todos los universos”. Para alguien con inquietudes místicas, una piedra semipreciosa opera como un amuleto, un cúmulo de creencias con las que se protege y se explica lo desconocido. Pero para otros, un lapislázuli tallado en forma de collar o de pingüino puede ser un souvenir, un elemento sentimental que carga recuerdos de un viaje inolvidable o de una persona querida.

Los objetos guardan una infinidad de historias, ocultan lecturas infinitas y, por más que nos esforcemos en reducirlos a definiciones estáticas (“una piedra es un material natural sólido”), cada elemento posee una interpretación emotiva y personal, una narración subjetiva que lo dota de ambigüedad, que lo hace ser algo distinto a lo que sugiere su apariencia. A esa idea remiten las piedras semipreciosas: brillan como una gema, pero son un simulacro de riqueza, una imitación, un lujo falso. Esa ficción es lo que llevó al artista Miguel Soto Karelovic (1990) a titular su exposición «Semiprecioso», con la que la Galería Patricia Ready inauguró su temporada 2018.

La muestra (que se exhibirá hasta el 20 de abril) está compuesta por tres esculturas monolíticas que funcionan como “capítulos” independientes: “Cada una de ellas reenvía a una gran historia, que tiene que ver con mi vida y con lo que hice durante 2017. Son como un resumen del año, de las observaciones que tuve y de los problemas con los que he estado trabajando”, explica Soto, licenciado en Arte de la Universidad Católica y máster en Escultura del Royal College of Art de Londres. “Las tres están unidas por la ficción: son objetos testigos, evidencias de un relato mayor”, aclara.

«Semiprecioso» no es una instalación, sino un “gabinete de curiosidades”, en palabras del artista; tres piezas que si bien pueden leerse en conjunto, dejan muchos cabos sueltos para la libre interpretación. La obra «Nuestra relación fue una casa a medio construir», hecha de cilindros de tierra apisonada, piedras, arena y cemento elaborados con la técnica del tapial –usada para elaborar muros–, incluye muestras de piedra blanca de Dalmacia, extraídas del terreno de su abuela materna nacida en Sreser, un pueblo de la península croata de Pelješac, desde donde emigró durante la Segunda Guerra Mundial. Se trata de un elemento típico de la zona, que se usa para construir casas o para hacer artesanías y souvenirs.

Entre los materiales que dan forma a los cilindros también está la pirita, mineral conocido como “el oro de los tontos” y el cual es extraído en la Patagonia, lugar al que llegaron muchos inmigrantes yugoslavos en el siglo XX. La piedra blanca utilizada por Soto esconde una historia: cuando su madre le envió los bloques por correo desde Croacia, la aduana chilena los retuvo y, para recuperarlos, fue necesario explicar que era un material de “gran valor sentimental y familiar”. La obra está compuesta por estos cilindros, montados uno al lado del otro, formando una isla, y aunque sólo tres tienen en su estructura piedra blanca, el conjunto crea la ilusión de ser un territorio nuevo, hecho a partir de trozos de la tierra de los ancestros del artista.

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Cuando su madre le envió los bloques de piedra blanca desde Croacia, la aduana chilena los retuvo y, para recuperarlos, fue necesario explicar que era un material de “gran valor sentimental”

 

La técnica del tapial genera capas de colores y texturas que dan la impresión de estar frente a verdaderas extracciones de territorio hechas por un geólogo, pero se trata de un efecto de realidad fabricado por Soto, quien suele llamar a sus trabajos “ficciones”: “Hice estos falsos ‘testigos’, que es como se llama a estas muestras de terreno; son objetos ficticios que funcionan literalmente como testigos de una historia y de una falsa arqueología”, detalla el escultor, ganador del segundo lugar del Premio MAVIMinera Escondida de Arte Joven (2013), y del «Young Sculptor Prize», de la Fundación Kenneth Armitage (2016).

VERDAD A MEDIAS

El concepto del viaje y de las historias sentimentales que se forjan al dejar el país de origen, son otros de los temas que interesan a Miguel Soto, descendiente de inmigrantes que experimentó la distancia tras partir a estudiar a Londres. “Cuando uno se cambia de lugar, los objetos se convierten en una especie de metonimia: se puede referir a un sujeto a través de sus objetos”, explica. Esa capacidad del ser humano de darle un valor sentimental a las cosas, de vincularlas a recuerdos íntimos, de construirles un relato y una significación personal, es algo que intriga al artista, quien en obras anteriores había trabajado con muebles y otros elementos domésticos, testigos inmóviles de historias cotidianas.

«Palo triste», segunda escultura de la exposición, es un poste de madera de nueve metros de largo que se asemeja a un palo encebado y que, por su diferencia de color en la base, da la impresión de haber sido enterrado y extraído de un lugar. Nuevamente se trata de una ficción: el escultor crea, a partir de la materia y de sus texturas, pistas falsas para que el espectador imagine sucesos que no ocurrieron. En su extremo superior, el poste se curva gracias a un sistema constructivo que se asemeja al de las serpientes de madera de las ferias artesanales, lo que le da movilidad a la escultura y, de paso, le entrega un estatuto de recordatorio sentimental: ¿quién no tuvo en sus manos esos juguetes alguna vez en su infancia?

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«PALO TRISTE II» (2018) Rollizo de pino impregnado, cinta industrial de nylon y acero.

“Trabajo observaciones pequeñas de cosas como souvenirs o elementos que recuerdan a una locación específica, y eso lo agrando a una escala de monumento. Como tiene vestigios de haber sido enterrado, posee esa imagen de falso monumento que fue movido, que estuvo en el espacio público y fue trasladado a la galería”, detalla Soto. Esta obra también refleja sus inquietudes escultóricas y formales: “Trato de encontrar un sistema constructivo que me interese, para luego llevarlo a un tamaño mayor y ver los problemas que ocurren al agrandar un objeto”.

La última pieza, «Solo frente al peligro», retoma esa idea: se trata de una estructura de madera de lenga y metal, semejante a un quitasol gigante derribado por el viento, una imagen que viene de los días en que el escultor vivía en Londres. Allí, instalado en un edificio de estilo georgiano, buscó formas de extender el mobiliario de su hogar hasta un parque ubicado al frente. La solución fue diseñar un quitasol que emplazó en su ventana y cuya sombra se proyectaba hasta ese espacio público. Una fotografía de este experimento se verá en la muestra: “Este quitasol se puede dar vuelta como un paraguas que se invierte con el viento y luego vuelve a la normalidad. Quería ver qué pasa cuando se lleva este fenómeno pequeño a escala de monumento”.

Los objetos de «Semiprecioso» recuerdan a la figura del emigrante: en la ficción creada por el artista, los tres fueron forzados a moverse. “Al cambiar de territorio, se inventa una fantasía sobre el lugar que se dejó”, explica. Y esa idea se vincula a su biografía: “En las familias de inmigrantes hay historias que uno no sabe bien si creer o no. Y hay artistas, como Joseph Beuys o Tracey Emin, que de la misma forma inventaron historias sobre sí mismos y las proyectaron en sus obras”. Esa verdad a medias, ese halo de falsedad que también tienen las piedras semipreciosas, dice Soto, es una suerte de escudo: “La ficción te ayuda a ser dueño de tu vida, te permite recuperar la privacidad. Esto, porque cuando haces trabajos con un cierto carácter autobiográfico, la ficción es lo único que te puede proteger”.

Comentarios

  • "El mejor regalo que Dios ha dado en su abundancia fue la autonomía de la voluntad", Dante Alighieri (1265- 1321).
  • “Todas las ideologías que justifican el asesinato, acaban convirtiendo al asesinato en ideología”, palabras de un juez tras la muerte de Isaac Rabin.